Hoy me he dado cuenta de algo, de un minúsculo detalle que sigue ahí, que después de darme cuenta de que no voy a perder mas tiempo de mi vida contigo, sigo teniendo la rosa que me regalaste en mi mesilla. Esa rosa blanca de San Fermines, de aquel amanecer en el que ocurrieron tantas cosas. Y si te digo la verdad, pensaba que tú, eras muy diferente a como eres, pero estaba equivocada; has sido una piedra mas en la que intentaré no volver a tropezar.
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